Pensar en arquitectura

Un extracto de la charla que dimos en el colegio de Arquitectos de Alicante el 2 de Octubre, Invitados por Javier Yañez, dentro del ciclo “Pensar en arquitectura” y en la que intervinimos como “arquitectos emergentes” junto a Efigenio Gimenez (arquitecto) y Rosana Perez (Estudiante de arquitectura).
GRUPO
Trabajar en equipo influye decisivamente en la manera en la que proyectamos. Agruparse es una de las estrategias más cómodas de afrontar un incierto comienzo profesional, especialmente si lo haces con gente que como en nuestro caso, convivimos, trabajamos y disfrutamos juntos toda la carrera.
Siguiendo esta pauta arrancan muchos estudios ….pero hace poco leía una noticia que hablaba de que la gran mayoría de ellos acaba dejando y haciendo la guerra por su cuenta tras presentarse a un par de concursos sin éxito.
Trabajar en grupo aporta un extra de creatividad, pero también de conflictividad. Para lidiar con ella proponemos 2 recetas:

1.-Por un lado, un cierto papel o rol intercambiable asignado a cada uno.
2-Una buena dosis de amistad, y sobre todo, con humildad bien entendida.

Nos gusta el término inteligencia colectiva, descrito por Pierre Levy, quien dice que:
“La inteligencia de un grupo ya será nunca más es el resultado mecánico de actividades ciegas u automáticas. Nadie sabe todo, todos saben algo.”

ORGANIZACIONES SOSPECHOSAS

A pesar de llevar apenas un año juntos, hemos tenido la suerte de formar equipos de trabajo con otros arquitectos y estudiantes de arquitectura. Muchos estudios presumen de estructuras horizontales, donde todos contribuyen en la misma medida. Nosotros confesamos que de momento no lo hemos conseguido.
En ese sentido recuerdo a Andrés Perea comentar un día que él personalmente no creía en el proceso creativo como una experiencia compartible y horizontal.

En nuestra breve experiencia hemos comprobado como especialmente en el campo de la creación artística y la actividad intelectual las estructuras sociales y los medios de comunicación no demuestran estar preparados para digerir los equipos de trabajo como los que actualmente construyen la realidad. Necesitan una cara, un nombre con apellidos.
En el caso de la arquitectura puede ser Koolhas o Calatrava. Necesitan un genio individual y un creador independiente o por lo menos una firma que tenga su nombre como el caso de Jean Nouvel. Las organizaciones como tal y los grupos de trabajo, pese a estar ahí, resultan tan sospechosas. como el FBI y CIA.

IDENTIDAD
Muchos de nosotros hemos tenido los mismos profesores, la mayoría trabajamos con los mismos programas, manejamos las mismas publicaciones y revistas de arquitectura.

Ahora que ya conseguimos un mundo de referencias y un imaginario colectivo globalizado es hora de dedicar tiempo y dinero a construir una identidad propia, no sólo en la carcasa del móvil, sino también en arquitectura que hacemos.

Nuestro estudio esta en Murcia, en un bajo, a 3 minutos a pie de la Catedral, Vamos andando o en bici a trabajar, Cruzamos el río 6 veces al día y a media mañana nos gusta cortar para tomar unas empanadillas argentinas que hacen en la cafetería aqui al lado. Llevamos desde Junio con pantalones piratas, chanclas y todavía hace calor.
Nos gusta pensar que trabajar en este entorno produce un tipo de arquitectura con una identidad determinada. En este momento nosotros, como diría Áznar, cuando por unos momentos pareció perder la suya propia: “Estamos trabajando en ello.”

MANIFESTIVAL


No somos fanáticos de la arquitectura. Nuestro encuentro es más un proyecto vital que arquitectónico. La arquitectura es una excusa como muchas otras que nos permite disfrutar más tiempos juntos. Pocas veces nuestras conversaciones después de salir por la puerta del estudio son de arquitectura. Suponemos que como muchos de vosotros tenemos otros intereses que nos hacen ir a la cama mucho más a gusto e incluso a veces con un poco de suerte, en compañía.
Hay otros que piensan que renunciar al fanatismo y a la paranoia te convierte irremediablemente en un amateur que impregna todo lo que hace de mediocridad.
Nosotros pensamos que no.
Y no solo eso, sino que valoramos la paranoia arquitectónica como un estado de salud mental poco recomendable que los psiquiatras diagnostican en el modo de escribir, como en el de proyectar,
1.-Por la constante repetición de un tema,
2.-Los delirios auto referentes,
3.-La utilización de palabras expresivas, altisonantes, neologismos y frases rebuscadas.
4.-Y curiosamente por la aparición de puntos y rayas innecesarios.

Era Coderch quien en el apogeo de su carrera decía que lo que menos hacia falta en aquel momento eran héroes. (en realidad decía genios..), sino buenos profesionales.
En el mundo de comic de hoy no son Héroes, sino supehéroes los que salvan y legitiman barrios y ciudades enteras en Bilbao, Barcelona, Valencia, Toledo…Murcia
Más adelante llegará la hora en que los mediocres consigamos hacerlas habitables.

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Archivado bajo arquisincrasia, Arquitectura, manifiesto, moho

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